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Haber llegado a  cumplir los 21 años convierte a Jill, un gato birmano, en un supergato. Lo que no  imaginaba el minino es la superfiesta que sus dueños iban a organizarle para celebrar su aniversario.

El gato ha superado las dos décadas de forma espléndida, una hazaña que sus dueños, amantes de los animales con una buena chequera, han decidido celebrar por todo lo alto: una recepción con champagne, comilona de cuatro platos, barra libre y  supertarta para 70 invitados.

June Suttie, su dueña, quiso homenajear así a su querido felino, "parte de mi familia, y tantos años junto a nosotros, pues lo tuve conmido desde que nació", explica emocionada.

June es una profesora de ballet, a la par dueña de una perrera en Inverkip, Inverclyde (Reino Unido) y realizó la fiesta en  un lujoso restaurante llamado Chartroom el pasado domingo.

Jill no sólo es considerado por la familia como parte de ella, él también es para todos ellos "un gran amigo, con el que esperamos celebrar el próximo cumpleaños también". El pasado año Jill ya tuvo su fiesta, pero en esta ocasión sus dueños han decidido tirar la casa por la ventana. La ocasión lo merece, claro que sí, pues la edad del gato equivale a los 100 años humanos.

Lujosa fiesta para el 21 cumpleaños de un gato birmano


Este divertido gatazo de ojos dispares se llama Bascat, y es la super mascota del   Mundial de Baloncesto 2010, que se disputa en Turquía del 28 de este mes de agosto al 12 de septiembre.

Aunque los gatos son adorados en Estambul, donde campan a sus anchas en plena calle, la misión de Bascat no es dormitar, y ni siquiera consiste en pasearse por los tejados, sino en ir directo hacia la canasta con el balón en su manos.

La enormísima cabezota de este muñeco representa la media luna de la bandera turca, y su mirada alegre y chispeante es, simplemente, la mirada de un gato vivaracho.

El gato de raza Van (van turco) llegó a Europa en el siglo XVI, cuando los embajadores y viajeros regresaron del Imperio Otomano con algunos de ellos. 

Estos mininos no sólo gustan de bañarse, de hecho se les conoce como gatos nadadores, sino que se trata de unos animales con fama de ser fieles, inteligentes, cariñosos casi como un perro.

Además, y esto lo refleja la mascota Bancat, algunos de sus ejemplares, los más blancos, tienen un ojo de cada color, verde y azul. Aunque esta belleza tan exótica le ha pasado factura, pues la raza está en peligro de extinción en su hábitat natural. Actualmente, el gobierno turco se ha visto obligado a protegerlos, prohibiendo su salida al extranjero, y la universidad local los cuida como oro en paño.

En la zona de Van, de donde proceden, han sido adorados desde la Antigüedad y domesticados como animal de compañía. Los kurdos, por ejemplo, los consideran signo de buena suerte ya que creen que las manchas de su cabeza, lomo y cola son la marca del Creador. 

De acuerdo a la leyenda, cuando el gato de Van saltó del Arca de Noé -el monte Ararat, donde encalló según el mito, no se encuentra lejos de Van-, Dios lo tocó con su mano derecha a modo de bendición. Ahora, más allá de la leyenda, veremos cuántos triples es capaz de meter Bascat por su especie.

Fuente: EFE

Un Van turco como mascota del Mundial de Baloncesto


Óscar es un gato fuera de lo común. Primero inspiró un libro, un superventas que cuenta su habilidad para predecir la muerte de los ancianos en el hospital donde reside, y ahora es Hollywood quien llama a su puerta para convertirlo en estrella de la gran pantalla.


Por si lo desconocíais o no lo recordáis, Óscar es un gato blanco y gris que vive en un hogar de ancianos en Rhode Island y, para sorpresa de los médicos primero y del mundo entero después, posee la extraña capacidad de saber qué residentes van a morir en breve.

Su habilidad es todo un misterio, pero nadie duda de su extraño poder. Cuando Óscar intuye que se avecina un fallecimiento, se acurruca junto a los ancianos que morirán, tal y como cuenta el doctor David Dosa, autor del libro, titulado Hacer rondas con Óscar: el extraordinario regalo de un gato ordinario.

Pues bien, ahora la biografía del minino será objeto de una película importante de Hollywood. El elenco de Óscar todavía no se ha anunciado, ni siquiera se ha hecho el casting, y tampoco se sabe todavía el tono que adoptará la cinta, si será una cinta de terror, en la que el gato será el portador de aterradores mensajes o un melodrama sentimental en plan lacrimógeno.

De todos modos, si como informa Variety se trata de una adaptación del libro del gato, escrito por el doctor David Dosa, gran amante de este minino, entonces la peli no será demasiado terrorífico.

Los guionistas Stephen Lindsey y Luis Ugaz han adaptado el texto del libro para la gran pantalla. La trama tedrá lugar en la enfermería y centro de rehabilitación de ancianos donde en los últimos cinco años el gato se ha ganado una reputación por sus presagios de muerte inminente.


Cuando el gato se acurruca junto a un paciente, los médicos entienden que ya le quedan pocas horas de vida, y así ocurre. Sus hábitos han servido como un sistema de alerta temprana para el personal, dándoles tiempo para contactar con los amigos y familiares del paciente.

¿Dónde está el misterio? Dosa sugiere que el animal puede ser atraído por el olor de las cetonas, unos productos bioquímicos que son liberados por las células que mueren.

Fuente: www.guardian.co.uk
Fotografía: Stew Milne

Óscar, el gato de la muerte va a Hollywood


Se llama Luntik, y es tan desobediente y encantador como el resto de los gatos. Tener cuatro orejas es lo único que le diferencia de los demás mininos ...y de la inmensísima mayoría de los animales.

Este capricho de la naturaleza no le ha supuesto a Luntik ningún problema de salud. Al parecer, dos de las orejas carecen de los órganos internos del oído, por lo que no le son útiles.

Eso sí, la utilidad viene por otro lado, porque con sólo tres meses de vida, este gato ya puede presumir de ser coquetuelo entre los coquetuelos. Sus dos orejitas extra le quedan de lo más lindas, pues son de menor tamaño que el otro par, con el que sí puede oir.

Eso sí, le pobrecín vive en un garage en la ciudad rusa de Vladivostok, en el extremo oriental de Rusia.

Aunque cueste creerlo, su caso no es único en el mundo: en 2008 se conoció el caso de Yoda, un gato que vive en Chicago, Estados Unidos, con cuatro orejas, todas del mismo tamaño.

Ojalá esta rareza le sirva al minino para encontrar un lugar más confortable donde vivir. Por lo pronto, se trata de un gato extraordinario.

Fuente: Daily Mail

Luntik, el increíble gato con cuatro orejas