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Hace la friolera de 50 millones de años los caballos eran del tamaño de un gato. Esos primeros caballos se llamaba Sifrhippus y tuvieron que adaptarse a las bajas temperaturas para combatir las altas temperaturas, según acaban de descubrir unos científicos estadounidenses.

Durante decenas de miles de años la evolución de estos equinos fue mermando su tamaño en una época en la que las emisiones de metano se dispararon a consecuencia de las grandes erupciones volcánicas. Las temperaturas medias mundiales aumentaron unos 10 grados Fahrenheit durante ese período al aumentar de dióxido de carbono emitido en el aire y los océanos.

Entonces hacía mucho más calor en la Tierra y los caballos que se paseaban por los bosques de lo que hoy es América del Norte eran del tamaño de los actuales gatos domésticos.

Era tres veces más grandes
La investigación, que aparece publicada en la revista Science, demostró que el Sifrhippus se redujo en casi un tercio, hasta alcanzar el tamaño de un gato doméstico pequeño (de unos cuatro kilos) en los primeros 130.000 años del período.

Posteriormente, los caballos volvieron a crecer hasta alcanzar los siete kilos en los últimos 45.000 años del período. Asimismo, alrededor de tercio de los mamíferos conocidos también se volvieron más pequeños durante este tiempo, algunos incluso a la mitad de su tamaño.

Calentamiento global actual
De cara al futuro, un triste mañana por el efecto invernadero, esta investigación podría servir para ayudar a entender cómo van a evolucionar los animales a consecuencia del calentamiento global. Aunque no perdamos de vista que en ahora los cambios se dan a una velocidad mucho mayor.

Los investigadores hicieron el descubrimiento tras analizar fósiles de dientes de caballos descubiertos en estado de Wyoming (noroeste), que mostraron que la especie redujo su tamaño con el tiempo.

Muchos animales se extinguieron durante este período de unos 175.000 años de duración, conocido como el Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno, hace unos 56 millones de años. Otros, sin embargo, disminuyeron su tamaño para sobrevivir con recursos limitados.



Fotografía: Olivier Bruchez
Fotografía: Fiona McGynti

Caballos del tamaño de un gato hace millones de años


Mañana lunes se estrena en Estados Unidos, a través de la cadena PBS, una serie de dibujitos animados que difundirá la ciencia entre los más pequeños con la ayuda de un gato de lo más simpático. Se trata del Gato garabato, protagonista de The cat in the hat (El gato en el sombrero), un libro infantil que  ya ha inspirado films de lo más taquilleros, por lo que ya lo conocen millones de niños y adultos en todo el mundo.

Hablamos del personaje principal del clásico y archipopular libro de los años cincuenta El gato en el sombrero (The cat in the hat), que esta vez no fomenta la lectura y la creatividad, sino la ciencia.

El gato en el sombrero sabe mucho de eso, así se llamará el nuevo espectáculo, que ha sido supervisado por la viuda de su creador original, Theodor Geisel. Su viuda, Audrey, junto con su último editor, Kate Klimo, han estado supervisando la producción de la serie de televisión animada.

Con esta serie se cumple el deseo de su autor de difundir la ciencia entre los niños. En lugar de dar conferencias, el gato enseña mientras divierte y se divierte, a veces subido en un vehículo mágico volador o de cualquier otra extraña y sorprendente forma.

Cubierta del libro, todo un clásico infantil

El divertido minino explica de forma sencilla cómo suceden las cosas. Por ejemplo, en el espisodio titulado Show Me the Honey, el gato explica cómo las abejas fabrican la miel y organizar el orden social de la colmena.

Martin Short hace la voz del gato, que se llama Gato Garabato en España, Cat in the hat en Estados Unidos o El Gato en el sombrero, tal y como se le conoce en Latinoamérica.



Fuente: www.clevelandleader.com
Fotografía: PBS

El Gato Garabato sale del sombrero para enseñar ciencia




No se benefician todos, por supuesto, pero sí algunos afortunados. En EE.UU. cada vez son más las mascotas que están recibiendo tratamientos médicos avanzados, incluso con la más alta tecnología que existe en el mercado para la cura de enfermedades humanas.

En este país hay la friolera de 77 millones de perros, 90 millones gatos y otras mascotas. Y en el Animal Medical Center saben qué hacer cuando un veterinario se queda corto. Simplemente, actúan casi sin límites, pues no tienen problemas de recursos. Por un lado, los dueños de las mascotas que acuden a ellos están dispuestos a pagar lo que sea para curar al animal y, por otro, cuentan con máquinas avanzadísimas que permiten diagnósticos mucho más precisos.

Vaya por delante que también ayuda la facilidad que proporciona la extensión de los seguros de animales y, por otra parte, la existencia de préstamos para este fin sin cobro de intereses.

Pero veamos un ejemplo. En Nueva York, un pastor alemán con un hígado canceroso recibió un tratamiento de quimioterapia por valor de 2.000 dólares a través de un catéter. Y a Muka, un gato negro con un problema pulmonar se le hizo una tomografía computarizada en un equipo de medio millón de dólares que ofrece de la forma más rápida que exite imágenes en 3D. Un equipo médico multidisciplinar se empleó a fondo para estudiar los lectores digitales y diagnosticar el problema: fibrosis pleural crónica.


Para Patty Khuly, veterinaria de Sunset Clinica de Miami, muchas personas ven como parte de su calidad de vida la inversión en una mascota: "Enriquecen más la vida que la compra de un coche de lujo, por ejemplo". Pero no hablamos de cualquier inversión: es increíble comprobar hasta qué punto se esmeran, incluso utilizando procedimientos para los seres humanos.

Incluso de forma pionera. Un médico de la Escuela de Veterinaria de la Universidad de Wisconsin-Madison hizo una cirugía para reparar los ligamentos de la rodilla en perros tan exitosa, que ahora se usa en los jugadores de la NFL (liga nacional de fútbol).

Por cierto, el escáner de imágenes 3D del medio millón de dólares (Toshiba Aquilion) fue un regalo de un propietario de una mascota a quien salvó la vida la AMC, una clínia que ofrece atención de emergencia las 24 horas, y donde se practican operaciones de corazón, resonancias magnéticas y ecografías. Cuenta con una plantilla de 81 veterinarios, entre los que se encuentran especialistas en 27 campos como la radiología, endoscopia, neurología, cardiología y oncología. Además, en este centro cada año capacitan a 18 internos y 24 residentes, incluyendo dos de Italia y una de Croacia.

Y un apunte curioso: un perro de montaña bernés mamut llamado Alpha tiene enfermedad lumbo-sacra, marcada por insoportable dolor de espalda. Recibe la estimulación neuromuscular eléctrica a través de una luz láser, que se ejerce sobre una cinta continua submarina que se encuentra bajo una bolsa con agua caliente.

Alfa viene dos veces por semana con su propietario, el doctor Paul Greengard, ganador de un Premio Nobel en el 2000 por su investigación sobre el sistema nervioso humano.

Fuente: 11alive.com
Imagen: lastquest

Veterinarias con la más alta tecnología en USA


Si tienes un gatito revoltoso pululando por casa, este ventilador futurista es perfecto para ahuyentar el calor ...y peligros innecesarios. Os presentamos un invento llamado Air Multiplier, de la marca Dyson, conocida por sus aspiradores. Ni más ni menos, es un ventilador que no tiene aspas, lo que no le impide echar chorros de aire como si de un aparato tradicional se tratase.

La magia con la que echa aire no es tal, su tecnología lo recoge en la base del aparato y lo envía al circulo superior, dónde sale disparado con gran fuerza, para refrescar el entorno.


Por ahora, sólo se comercializa en EE.UU. y sus precios todavia son de escándalo, desde los 300 dólares, del modelo más pequeño, a los 449 dólares del que viene con pedestal.

En el primer vídeo podéis ver el funcionamiento, comprobaréis que es inofensivo, perfecto para niños, mascotas y para evitar accidentes en general, y en el segundo cómo se generan círculos de aire a través del movimiento de los globos.


Fuente: Yahoo!
Imagen: Dyson

Ventilador futurista sin aspas, ideal si tienes mascota



Ayayayyyyy, pobrecín este muñequito, ¿qué le ha pasado, parece en plena forma pero no camina bien?...  Fuera lágrimas, sus patitas están geniales ...para como podrían estar. Lee su conmovedora historia: Óscar era un gato de campo que dormitaba plácidamente al solecito, cuando le sobrevino la desgracia: una cosechadora le cortó sus patitas traseras. Tremendo accidente que, aunque parezca increíble, ha podido superar gracias a una operación que le devolvió la mayor parte de la movilidad, convirtiéndolo en el primer gato biónico del mundo.

El gato fue invervenido por el cirujano ortopédico Noel Fitzpatrick, y ahora usa un nuevo para de pies protésicos, es decir, lleva dos pies artificiales con los que camina, y hasta corretea que da gusto. Su historia será el tema central de una nueva serie documental de seis capítulos, llamada The Bionic Vet, y que transmitirá la BBC a partir del 30 de junio.

El diseño de los pies ha sido una obra de bioingeniería que imita la forma del hueso, con la implantación en sus patitas dañadas de hueso de cornamenta de venado.
En un primer momento, el gato fue llevado a la consulta de  un veterinario local, en Jersey, y éste lo remitió a Fitzpatrick, tras el accidente sufrido del pasado mes de octubre.


Éste se encargó de coordinar la operación que devolviera la movilidad al gatito. Se le colocaron unas clavijas a través de una prótesis, llamada amputación intraósea transcutánea (GIAT) desarrolladas por un equipo biomédico de University College de Londres.

Todos estos profesionales han trabajado en equipo para que, finalmente, Fitzpatrick pudiera desarrollar estos implantes capaces de soportar el peso del animalito, y que combinan la mecánica de la ingeniería con la biología.

Fitzpatrick explicó qué es lo que hace el invento revolucionario: "La verdadera revolución con Oscar es que hemos puesto un trozo de metal y un reborde en el que la piel se convierte en un hueso muy apretado.

Hemos conseguido que el hueso y la piel para crecer en el implante y hemos desarrollado una exoprosthesis" que permite que este implante para trabajar como un sube y baja en la parte inferior de las extremidades de un animal que le diera marcha efectiva normal.

Para idearlo, el profesor Blunn, biólogo colaborador, explica que la idea fue de Noel, inspirándose en otra idea desarrollada inicialmente para pacientes con amputaciones que fijan su miembro artificial con un calcetín que se ajusta sobre el muñón. En muchos casos esto es exitoso, pero a menudo el roce provoca úlceras por presión.

Para Blunn, "lo interesante con Oscar era que había dos implantes, uno en cada pierna de atrás, y en un sitio muy inusual. En este caso se ha demostrado el gran potencial que tiene la tecnología".

Fuente: BBC News

Óscar, el increíble gato biónico


Un auténtico engaño. Así calificó Henry markham el simulador cerebral felino que presentaron recientemente científicos de IBM. Por lo visto, el investigador acabó estallando justo en esta presentación, pero su crítica abarca también la simulación anterior, ésta vez de un ratón.

Markham tuvo fuertes palabras para todo el equipo que trabajó en el proyecto:
Que alguien que se considera un investigador, un adulto, se emocione por haber simulado mil millones de puntos interactuando entre sí, es ridículo
Así que, desde GatosBlog, si hace un par de días os anunciábamos a bombo y platillo la simulación de un cerebro de gato por parte de IBM, ahora nos encontramos con este pastel, que os contamos con todo lujo de detalles:

Hasta donde sabíamos, IBM había hecho grandes avances mediante su superordenador BlueGene, primero simulando el cerebro de una rata y, dos años después, el de un gato. El logro fue tan positivo que ya se estaba hablando de simular el cerebro humano. Sin embargo, un neurocientífico llamado Henry Markham, dijo que lo anunciado por IBM no era más que un engaño.

Todo comenzó el año pasado, y detrás de esto hay mucho dinero. ¿Mucho? ¿Cuánto? Pues los 5 millones de dólares que el Pentágono dio a IBM tras haber simulado el cerebro de una rata. Lo hizo para dar el siguiente paso, como si el ratón y el gato fueran los escalones inferiores hasta llegar al cerebro humano: con ese dineral se tratabade lograr una máquina que pueda imitar, en funcionamiento, tamaño y uso de energía el cerebro de un gato.

Los científicos estuvieron un año y tras mucho trabajo y usando 144 terabytes de memoria, generaron el equivalente digital a un billón de neuronas conectadas por mil millones de sinapsis individuales. Pero esto no es nada nuevo, al menos según el neurocientífico autor del simulador de mentes llamado Blue Brain.

Sí, el dedo acusador lo ha  movido la competencia, por lo que sería fácil poner en tela de juicio las acusaciones, pero Markham no criticado en petit comité, sino a bombo y platillo. Según una carta abierta enviada a Bernard Myerson, Oficial en Jefe de Tecnología de IBM:
Lo que reportó IBM es una estafa, ni siquiera cercano a la simulación del cerebro de un gato.  Estoy completamente indignado por el anuncio. No porque sea un alcance técnico, sino por el engaño masivo del público. Además, estas simulaciones son triviales ya que se han hecho a lo largo de los años y fueron detenidas porque se necesitaban ordenadores muy grandes. Que un investigador adulto se emocione por haber simulado mil millones de puntos interactuando entre sí, es ridículo. En cuanto a complejidad, ningún neurocientífico calificado del planeta estaría de acuerdo en que es siquiera cercano al cerebro de un gato. Ni siquiera se acerca al cerebro de una hormiga.
¿Estamos, pues, presenciando la guerra entre Blue Brain y Blue Rain? Sea como fuere, el superordenador no quedó fuera de combate para Markham, quien dijo que no es ni siquiera una innovación en tecnológica, porque casi todos los simuladores neuronales pueden lograrlo.

Yo no sé quién tendrá razón, lo que está claro es que no podemos opinar por no tener suficientes conocimientos tecnológicos. ¿O sí tu, qué opinas?

Fuente: ComputerWorld
Fotografía: Sarah G.

¿El simulador de cerebro de gato de IBM es una estafa?


¿Cuántos terabytes de memoria RAM son necesarios para simular el cerebro de un gato? Esta pregunta ya tiene respuesta. Exactamente, son 144 los terabytes necesarios en el sistema Blue Gene/P, el cuarto más poderoso del planeta, recree informáticamente la mente de un minino. Pero, ¿Estamos hablando de una próxima generación de robogatos? La respuesta es no.

En su carrera por simular el cerebro humano, IBM simular un cerebro de rata utilizando al superordenador BlueGene/L y ahora, con la colaboracion de la Universidad de Stanford, han logrado crear un modelo completo del cerebro de un gato.

La simulación posee mil millones de neuronas y diez billones de sinapsis, convirtiéndola en uno de los ejemplos más complejos de simulación cerebral hecho hasta la fecha. Así, mediante una computadora se ha logrado simular la corteza cerebral de un gato, que es la parte más evolucionada del cerebro.

La computadora tiene 147,456 microprocesadores, mucho más que la mayoría de los computadores personales modernos, con sólo uno o dos El equipo de IBM también tiene 144 terabytes de memoria principal, equivalente a 100,000 veces la capacidad de una computadora común.

Simulación pero no un cerebro
Este simulador, presentado durante una conferencia de supercomputación en Oregón, no significa que la computadora pueda pensar como un gato, ni que sea la precursora de una nueva raza de robogatos.

La simulación corre 100 veces más lentamente que el cerebro de un gato real. Su función es buscar cómo se forman los pensamientos en el cerebro y cómo funcionan juntas las 1.000 millones de neuronas y los 10 billones de sinapsis en el cerebro de un minino. En resumen, lo que hace esta máquina es comportarse tal y como se comportaría el cerebro de un gato.

En el 2006, los científicos simularon el 40% del cerebro de un ratón en 2006, el 100% del cerebro de una rata en 2007 y 1% de la corteza cerebral humana este año, usando supercomputadoras cada vez más y más grandes.

Fuente: Eweekeurope
Fotografía: Protohiro

IBM simula el cerebro del gato